ANTONIO NAVARRO
WOLFF, MINISTRO DE SALUD Y DEFENSOR DE DERECHOS
El gran camarada colombiano y latinoamericano,
Antonio Navarro Wolff, se ha ido en la intimidad de su familia, con modestia.
Como dice Iván Gallo: “la familia
está lista para hacerle una despedida limitada a ellos, los que más lo amaron,
los que más lo conocieron. Nosotros, los que lo admiramos, desde la distancia,
apenas tuvimos el reflejo de su grandeza…”
Navarro fue conocido por su
faceta de guerrillero, senador y político colombiano; por su importante papel
en la Constituyente colombiana de 1991, de la cual fue uno de sus mentores y
artífices.
Pero fue poco conocida su faceta
de compromiso con la salud, sobre todo con la salud ambiental. Navarro Wolff
fue ministro de salud de Colombia, por un breve período, al inicio del gobierno
de César Gaviria, en 1990, responsabilidad a la que renunció para postularse por
Alianza Democrática M-19 y dedicarse a la Constituyente.
Antonio Navarro fue ingeniero sanitario
con una especialidad en ingeniería ambiental, y un defensor del ambiente.
Durante su corto período de ministro de salud, fue acosado sistemáticamente por
grupos conservadores del legislativo, porque se negó a comparecer por algunos
temas, entre ellos: su defensa del agua potable como bien público y su oposición
a proyectos privatizadores del agua; el control a los precios de los
medicamentos, que supuestamente “afectaba” intereses comerciales de grandes farmacéuticas,
pero también de las redes monopólicas de comercio de los mismos; y su férrea oposición
a la privatización del Instituto de Seguros Sociales.
Navarro Wolff fue también un fuerte
detractor del uso y abuso de agrotóxicos, tanto en la agricultura, como en la
erradicación de cultivos ilícitos. Sabía el grave daño que estos producen a los
seres humanos, a los animales y la naturaleza.
Es así que, en su corto período
como ministro de salud, tuvo la iniciativa de organizar un encuentro
internacional sobre “La Problemática de los Plaguicidas en América Latina”, que
no pudo ejecutarlo personalmente, por su salida del ministerio. Finalmente se desarrolló
en Bogotá en abril de 1992 cuando él ya no era ministro, pero bajo la dirección
del equipo que había conformado. Meses más tarde se publicó una memoria de
dicho encuentro.
Tuve la suerte de conocer allí a Navarro
Wolff, aún joven (para entonces él tenía 43 años de edad) irradiaba sabiduría,
era un hombre carismático. No tenía responsabilidades en el evento, que había
sido su iniciativa, pero se dio tiempo un día para saludar y para acercarse a
algunas delegaciones latinoamericanas, a escucharlas.
Del Ecuador, fui delegado por
salud y Mercedes Bolaños por agricultura. Mercedes, una reconocida técnica en
ese campo en Ecuador y Latinoamérica, era la jefa de la División de Plaguicidas
del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) del Ecuador, y dirigía, entre
otras cosas, el importante laboratorio de plaguicidas. Navarro Wolff conocía
del trabajo de Mercedes y se alegró de su presencia.
Con Mercedes Bolaños y con Ximena
Santacruz del Programa de Plaguicidas de la Fundación Natura, preparamos la
ponencia / informe del Ecuador, que no sólo se publicó en Bogotá en la memoria
del encuentro, sino también en el Boletín Epidemiológico Nº 33 (enero / marzo
1992) del Ministerio de Salud Pública del Ecuador.
En ese encuentro internacional sobre
la problemática de los plaguicidas, dirigido por el equipo que Navarro Wolff
había conformado meses atrás, participaron varios compañeros y compañeras suyos,
jóvenes que se habían incorporado a la vida civil y a actividades de salud, luego
de la desmovilización y el acuerdo de paz de marzo de 1990.
El 26 de abril de 1990, Carlos
Pizarro, el máximo líder del M-19, que participaba como candidato a la
presidencia de la república luego de la firma de la paz, fue asesinado. Navarro
tomó la posta. Los jóvenes ex guerrilleros del M-19, que asumieron funciones de
salud y participaban en el encuentro internacional sobre plaguicidas en 1992,
eran muy discretos, más, una noche pude conversar con algunos de ellos, que
mostraban su gran admiración por Pizarro y Navarro; los fraternos y cómplices abrazos
latinoamericanos no se hicieron esperar.
hnc / 2 nov 2026

Comentarios
Publicar un comentario