CAMBIAR LA VIDA
POR UNA VISA GRINGA
Foto: Comandos armados colombianos en
Dubai. https://radiolatinamerika.no/noticias/latinoamerica/4393-mercenarios-de-colombia-en-irak-y-afganistan-piden-ser-reconocidos-como-veteranos-de-estados-unidos
Hay total opacidad sobre las
bajas en las fuerzas armadas de Estados Unidos de Norteamérica e Israel en las
agresiones contra Irán. No les conviene reconocer sus soldados muertos.
Las guerras intervencionistas de
USA en los siglos XX y XXI, siempre han ocurrido lejos de su territorio, por lo
que sus muertos suelen ser únicamente militares que participan en las
agresiones. Al contrario, en los pueblos y países víctimas de esas agresiones,
la mayoría de fallecidos son de la población civil, bombardeada por el ejército
gringo, con armas pesadas convencionales, pero también con agentes químicos prohibidos
como napalm en Vietnam, o con armas nucleares como en Hiroshima y Nagasaki.
Los soldados norteamericanos que
van a las invasiones de otros países, saben que pueden regresar muertos o
desaparecer en las batallas. Por ello la gran oposición de la población de USA
a las guerras. 61% de la población estadounidense rechaza la agresión de Trump
contra Irán, según Pew Research Center (26 marzo 2026) https://www.democrata.es/internacional/el-61-de-los-estadounidenses-rechaza-la-ofensiva-militar-de-trump-contra-iran/,
por el riesgo de perder a sus hijos, pero también por solidaridad con los
pueblos agredidos por el ejército gringo.
Dentro de las tantas estupideces
que han dicho Trump y su camarilla en el poder, a propósito de la agresión
contra Irán, estuvo la oferta de dar visas de residentes o ciudadanía a los
latinoamericanos que se encuentran en forma no legal en territorio del país
norteamericano, a cambio de ir al frente en la guerra. No hay un documento legal al respecto, pero, aunque haya sido negado
por medios oficiales, formó parte de las declaraciones dislocadas y cambiantes
del jefe del Pentágono. Por más que lo nieguen, la historia lo ratifica,
siempre los pobres, los necesitados, son carne de cañón de las guerras, más aún
de las guerras imperiales.
Es decir, Trump invita a los
“latinos” a que entreguen sus vidas a cambio de una visa que -si sobreviven-
les arreglaría su estatus legal en ese país. Quiere Trump mercenarios pagados
con visas, no con dinero.
Ello aumentaría la proporción de
soldados de origen latinoamericano que van a la guerra a defender intereses
ajenos, los de USA.
Los expertos que siguen el curso
actual de los acontecimientos en Medio Oriente, estiman que el 25% de los
soldados norteamericanos que participan en la agresión a Irán, son de origen
latinoamericano. Y sumando los soldados afroamericanos, el porcentaje llegaría
al 40%. Mientras que según el último censo de USA (2020-2024), los llamados
“hispanos” o “latinos” serían el 19% de la población y los afroamericanos el
13%, por lo que, sumados ambos llegarían máximo a un 32%. Hay una sobre presencia
de soldados de origen latinoamericano y afroamericanos en los ejércitos gringos
que van al frente de batalla, y concomitantemente también un exceso de muertes
en estos grupos.
Los hijos de los “blancos”,
especialmente los de círculos de mayor poder económico y político, jamás van a
la guerra, hacen todo lo posible para evadirla, con su poder resulta fácil esa
evasión.
De manera satírica, sabiendo que
ello nunca va a suceder, el pueblo norteamericano se sumó a una campaña en
redes, “#SendBarron”, lanzada inicialmente por un ex guionista de “South Park”,
en la que se pide que el hijo de Donald Trump, Barron, vaya al frente de
batalla de la agresión contra Irán. “‘Estados Unidos es fuerte porque sus
líderes son fuertes’, reza el subtítulo de la web. ‘El presidente Trump lo
demuestra cada día. Naturalmente, su hijo Barron está más que preparado para
defender el país que su padre tan audazmente comanda’. Y concluye: ‘El servicio
es honor. La fuerza se hereda. El perro bendiga a Barron’.”
Pero no, que va. Los que provocan
las guerras y las agresiones, nunca se exponen en ellas, ni sus hijos, que
vayan otros tontos a ofrendar sus vidas, “en nombre de la patria”, “en nombre
de la libertad” … Y siempre ha sido así.
“La primera parte de la guerra
de Vietnam reveló que el gobierno y ejército estadounidense veían a las tropas
afroamericanas como carne de cañón. Los negros formaban un 12 por ciento de la
población civil de los EE.UU. pero eran 22 por ciento de las pérdidas de vida
en los primeros años de la guerra. Estos números cambiaron sólo cuando esta
desproporcionada asignación de soldados negros se hizo un gran tema en el
movimiento de derechos civiles, en el movimiento de Poder Negro y dentro del
ejército mismo.” https://liberationnews.org/escondida-historia-soldados-negros-resistencia-html/
Martin Luther King fue asesinado
en medio de la lucha por los derechos civiles y en medio de la resistencia
contra la guerra de intervención yanki en Vietnam. Uno de los célebres
pronunciamientos fue el del boxeador Muhammad Ali, que se negó a incorporarse
al ejército norteamericano para sumarse a la agresión contra el pueblo
vietnamita, Ali lo dijo claramente: “Ningún vietcong me ha llamado nigger”.
Y ese movimiento de resistencia
parece repetirse hoy en el pueblo norteamericano a propósito de la guerra
intervencionista de Trump y Netanyahu contra Irán y otros países de Medio
Oriente. Las marchas “No Kings” del 28 de marzo de 2026, fueron masivas,
movilizaron a millones de estadounidenses en todo el país. Y no sólo hay
resistencia entre la población civil, sino dentro del propio ejército. Varios
generales y oficiales de alto rango del Pentágono, que se oponen a la guerra
contra Irán, fueron destituidos por orden directa de Trump, y no sólo desde
ahora, sino desde que asumió el poder a inicios del año 2025, como sucedió con
el general afrodescendiente Charles Q. Brown Jr. ex jefe del Estado Mayor
Conjunto de Estados Unidos.
https://www.democracynow.org/es/2025/2/24/titulares/trump_team_purges_military_leadership_lawyers
Pero se sabe que hay decenas de
miles de soldados que se oponen a ir a esa guerra injusta que atenta contra el
derecho internacional que tanto desprecia Trump, muchos de ellos han preferido
desertar al ejército, a pesar de los riesgos que ello representa.
Pero no sólo la población
afroamericana ha estado sobre representada entre los combatientes de USA que
van al frente y que mueren en el mismo. Sino que lo mismo sucede con la
población de origen latinoamericano; sucedió en Irak, en Afganistán y ahora en
la agresión contra Irán. Muchos de los soldados de origen latinoamericano que
se enlistan, lo hacen en búsqueda de ciudadanía norteamericana, o porque creen
que luego de combatir tendrán mejores oportunidades laborales o educativas;
pero la verdad es que, al regresar del frente, generalmente sólo encuentran
desilusión, nada de lo ofrecido al momento de su alistamiento se cumple. “Durante
años, exmilitares latinoamericanos han sido usados como mano de obra barata en
conflictos de Medio Oriente, principalmente en las guerras de Irak y
Afganistán. Estos combatientes piden que Estados Unidos los reconozca como
veteranos luego de sus servicios.” https://www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20220124-exmilitares-latinoamericanos-guerras-eeuu.
“Promesas incumplidas, beneficios no entregados e incluso excombatientes
deportados a sus países de origen hablan de la realidad de los soldados latinos
que lucharon en Irak y ahora siguen en guerra por sus derechos.” https://www.dw.com/es/guerra-de-irak-las-deudas-pendientes-con-los-veteranos-latinoamericanos/a-65043150.
Y no sólo se trata de latinoamericanos
que actualmente se encuentran en territorio norteamericano esperando resolver
su estatus legal y la ilusión de la ciudadanía estadounidense, los que son
víctimas de las políticas de reclutamiento de los países de occidente en
conflicto, sino incluso jóvenes desde sus propios países latinoamericanos, que
ven a los ejércitos mercenarios como una oportunidad, como sucedió con miles de
jóvenes colombianos, brasileños y de otras nacionalidades que, reclutados de
manera engañosa, fueron a combatir con las tropas mercenarias de Ucrania, y se
dieron cuenta muy tarde del error que cometieron. Colombia se vio obligada a
elaborar y aprobar (ratificada en marzo 2026) una ley contra el mercenarismo,
dada la magnitud de ese problema. “…la Plenaria de la Cámara de
Representantes aprobó en último debate el proyecto de ley presentado por la
Cancillería y el Ministerio de Defensa Nacional en agosto de 2024, mediante el
cual se adopta la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la
Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios, tratado
adoptado por las Naciones Unidas en 1989.”
Las intervenciones gringas en
Irak y Afganistán también se valieron en gran medida de empresas privadas que
formaban ejércitos mercenarios, muchos de ellos con comandos latinoamericanos.
No sería diferente en el caso de Irán y otras probables guerras en el mundo.
Muchos soldados de origen
latinoamericano ya han regresado en ataúdes con barras y estrellas de la
aventura nazi – sionista en Irán, y otros también lo harán. Su sueño de
ciudadanía estadounidense muere con ellos.
hnc / 1 abril 2026
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