60 años del MIR Ecuador

FAUSTO VARGAS CORTEZ: ícono y mártir del MIR y del movimiento estudiantil ecuatorianos


Si hay personajes históricos aglutinadores para el fragmentado Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) ecuatoriano, posiblemente son Carlos Luna, René Pinto, Raúl Cedeño y Fausto Vargas Cortez (todos ellos fallecidos en diferentes fechas y circunstancias). René y Raúl cayeron en las jornadas de lucha por la libertad de Fausto Vargas (Causa Proletaria Nº 67, 2019).

Fausto Vargas fue uno de los primeros mártires de la organización, y quizá el más reconocido. Muchos otros personajes importantes que ha tenido el MIR en el Ecuador, resultan o pueden resultar polémicos, dependiendo del punto desde el que se los mire. Pero Fausto Vargas, no. Todos coinciden en valorarlo, en respetarlo.

En la fundación de la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador (FESE), en octubre de 1966, Fausto Vargas, joven militante del MIR, fue electo como el primer presidente de la misma, reconocido por todas las tendencias políticas que participaron (incluyendo el Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador - PCMLE, el Partido Comunista del Ecuador - PCE y el Partido Socialista Revolucionario Ecuatoriano - PSRE). El MIR entonces estaba en pleno proceso fundacional (1965-1967).

“En la primera semana de octubre de 1966 específicamente los días 5, 6, 7 se realiza la Primera Conferencia Nacional de Estudiantes Secundarios, cuando delegaciones de estudiantes secundarios de todo el país, fueron llegando al Instituto Nacional Mejía, de la ciudad de Quito, para discutir la situación política del Ecuador, la situación de la educación y especialmente de la juventud, finalmente se dio paso a la elección de la primera directiva de lo que, desde entonces sería la organización estudiantil secundaria, la Federación de Estudiantes Secundarios del Ecuador – FESE. Fue elegido como su primer presidente el estudiante Fausto Vargas Cortez, quien posteriormente fuera apresado…

…Fausto Vargas, estudiante del colegio Benalcázar de la ciudad de Quito, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria – MIR, la presidencia de la FESE la ejerce por muy poco tiempo, ya que fue detenido por las fuerzas militares[1], acusado de haber arrebatado un fusil a un militar, el cual resultó muerto en el sector de ‘La Recoleta’, en el sitio donde funciona actualmente el Ministerio de Defensa Nacional; Fausto Vargas pasa en prisión por el lapso de 9 años”[2] 

Al salir de la cárcel, Fausto permaneció poco tiempo libre, hasta su sospechosa muerte en noviembre de 1975 “ahogado en la laguna de La Alameda” en Quito. La versión oficial decía que se había suicidado o murió accidentalmente, pero su cuerpo tenía huellas de tortura. Los militares nunca lo perdonaron, a pesar de que no hubo pruebas contundentes del delito del que se le acusaba.

Yo vivía en esos tiempos en San Juan, en Quito, era estudiante del Instituto Nacional Mejía cuando detuvieron a Fausto Vargas. La FESE estaba en plena efervescencia. Recuerdo que, en el barrio, cuando había audiencias públicas por el juicio de Fausto, se producía gran inquietud entre algunos jóvenes (no recuerdo quienes lideraban), que promovían ir a acompañar a Fausto. Muchos tenían temor, y no era para menos. La junta militar presidida por Casto Jijón había sido depuesta en marzo de 1966, pero los militares seguían teniendo enorme poder en los siguientes gobiernos, y el juicio era contra un joven que supuestamente había asesinado a uno de los suyos. En el país, además, igual que en casi todos los países latinoamericanos, los Estados Unidos de Norteamérica, preocupados por el ejemplo de la revolución cubana, impulsaban una enorme campaña anti comunista (y también la mano dura de la represión), a través de varias instituciones como Alianza para el Progreso, el Cuerpo de Paz o la CIA, y a través de los medios de comunicación amarillistas; los militares eran importantes aliados de USA.

La única vez que fui a una de las audiencias (yo era un muchacho, tal vez de 14 años), quedé muy impactado y asustado. Desde que llegamos al sitio (creo que, en el antiguo Palacio de Justicia, junto al Palacio Legislativo), el ambiente de terror se manifestaba. Las calles llenas de tanquetas y otros vehículos militares. Decenas de militares armados, afuera y dentro del recinto, que estaba plagado además de agentes de civil. Aun así, los jóvenes estudiantes que acudían tenían el valor de estar allí presentes junto a su compañero, aun cuando sea en silencio. Por supuesto que la “justicia” estaba muy presionada. Desconozco detalles del desenlace final del juicio en términos legales, pero Fausto pagó una dura pena, siendo inocente.

Según el sitio de UJIR: “Para los estudiantes secundarios militantes del MIR la campaña por la liberación del compañero Fausto Vargas Cortés fue una herramienta para recorrer el país y organizar núcleos… en gran parte del Ecuador.” 

Años más tarde, poco antes de la muerte de Fausto, cuando yo era estudiante de Medicina, junto a otro compañero con el compartíamos las mismas ideas y militancia, encontramos a Fausto Vargas, estaba con algún amigo. Nos acercamos a saludarle y a expresarle nuestros respetos y admiración; respondió el saludo atentamente, pero nos dio a entender que no quería que nos acerquemos. “La libertad de Fausto Vargas coincidió con la crisis de dirección en la cual pudo imponer su liderazgo, pero no logró reinsertarse en la nueva realidad orgánica y política del MIR” (Causa Proletaria Nº 67). Habían pasado muchos años de prisión y tortura.

Fausto Vargas dejó de existir físicamente, para satisfacción de las clases dominantes que lo veían como un peligro (simbólico) para sus intereses (la verdadera razón de su detención y muerte), y para satisfacción de las FFAA que debían presentar un trofeo, más aún después de las humillaciones que habían sufrido de parte del movimiento estudiantil ecuatoriano, incluyendo el incendio del camión militar en la Universidad Central – UCE (27 de marzo de 1966), la denuncia del caso de la chatarra militar (con el monumento a la chatarra en los predios de la UCE) y el papel de los estudiantes en la caída de la junta militar de Castro Jijón; así como la resistencia a la dictadura de Velasco Ibarra (en la que asesinaron a Rafael Brito, Milton Reyes, René Pinto y Raúl Cedeño, entre otros) y a las nuevas dictaduras militares que se instauraron en la década de 1970.

Fausto Vargas, en cambio, se convirtió en uno de los símbolos de las luchas juveniles y estudiantiles por una sociedad justa. En un referente y mártir del MIR y del movimiento estudiantil.

hnc / marzo 2026



[1] A inicios del año 1967.

[2] Tamayo Verdezoto, Jhonny (2017). HISTORIA DEL MOVIMIENTO UNIVERSITARIO EN EL ECUADOR. Quito: Graffiti. https://www.aacademica.org/jhonny.tamayo.verdezoto/2.pdf

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