
EL ENCUENTRO DE LAS TRES MANUELAS (en el bicentenario de la independencia) Me imagino una tarde fría y lluviosa en Quito, allá en marzo del año 1814 [1] , reunidas, conspirando, las tres Manuelas de la época, Manuela Espejo (1753 - 1829), Manuela Cañizares (1769 - 1814) y Manuela Sáenz (1797 - 1856). Para entonces, Quito, después de casi tres siglos de fundación y dominio español, era apenas una comarca con más iglesias y conventos que habitantes. En tal encuentro, Manuela Sáenz era apenas una adolescente, pero ya rebelde. Se fugaba del convento de las monjas Conceptas, a donde había ingresado desde niña por disposición de su padre, para reunirse con sus otras maestras, las Manuelas; de ellas aprendió a canalizar esa rebeldía hacía un compromiso con la liberación de los pueblos. Manuela Espejo era la más madura, ilustrada y sabia. Tenía 61 años de edad y llevaba la batuta del encuentro. Las otras Manuelas sabían que la joven Sáenz era una piedra preciosa, a la que había q...